El insoportable tedio del funcionario inquieto

aburrimiento 2Cuando uno se halla habituado a una dulce monotonía, ya nunca, ni por una sola vez, apetece ningún género de distracciones, con el fin de no llegar a descubrir que se aburre todos los días. Germaine de Staël (1766-1817) Escritora e intelectual francesa.

Según el diccionario aburrimiento es: Fastidio provocado por la falta de diversión o de interés.

¿No habéis  sentido alguna vez en el trabajo una sensación incomoda que te provoca un estado emocional que no sabrías explicar pero en el que sientes que no disfrutas al 100% de lo que haces?

No me refiero a un aburrimiento producido por una carga de trabajo menor de la que podrías realizar, sino más bien porque la actividad que desempeñas no te acabada de motivar. No es que no te guste, sino que la llevas realizando tanto tiempo que ya no te aporta nada el ponerla en práctica porque ha dejado de ser un desafío o porque no reta a tu inteligencia, a tus capacidades o a tus habilidades.

No estoy hablando tampoco del síndrome de “boreout” cuya consecuencia es una baja productividad. En el caso al que me refiero los trabajos se siguen presentando con solvencia e incluso mejorándose y aportando cambios. Pero la persona que los realiza ya no se lo pasa pipa mientras los gestiona.

La necesidad de asumir nuevas responsabilidades o retos es propia de los trabajadores creativos y con inquietudes. Debería ser contemplada y atendida por la empresa para poder dar salida a esas expectativas y no frustrar a los trabajadores que sufren ese síntoma. Después de todo que esto ocurra no deja de ser un fracaso de las políticas de recursos humanos y no un problema del trabajador como puede parecer. En la administración pública se dan ambos casos.

Ciertamente, y por la fama que acarreamos los funcionarios,  identificamos más fácilmente a ese trabajador que simula que está muy ocupado pero que produce poco, alarga injustificadamente los plazos de entrega,  se opone a que se mida su rendimiento, reacciona agresivamente si se cuestionan sus resultados, boicotea a los trabajadores más productivos o que se implican más, reciben las quejas de sus compañeros que se sienten perjudicados por su baja productividad y no le interesa adquirir nuevas responsabilidades y es, a menudo el que más bajas por enfermedad justifica.

Para este tipo de trabajador existen recomendaciones sabidas, aunque poco practicadas en la administración pública, como podrían ser:

– Trabajar por objetivos

– Vincular rendimiento a resultados

– Evitar seleccionar personal muy cualificado para puestos que no requiere dicha cualificación.

– Crear planes de carrera que permitan asumir más responsabilidades.

– Implementar evaluaciones tipo 360º.

– Controlar la carga de trabajo y distribuirlo equitativamente.

El trabajador al que yo me refiero también existe en la administración, pero es menos visible y reconocible ya que no se manifiesta demasiado, a no ser entre sus iguales. Evidentemente a este podrían aplicársele estas mismas recomendaciones pero, sobre todo, incidiendo en la creación de planes de carrera, facilitando la posibilidad de rotar a otros puestos de manera fácil y creando puestos nuevos adaptados a las nuevas necesidades de la administración y de los trabajadores. Quizá también, en un mismo departamento, los proyectos consolidados deberían cambiar cada ciertos años de técnicos responsables y así se provocarían catarsis interesantes y seguramente motivadoras para todos, que evidentemente se reflejarían en la consecución de objetivos y en mejores resultados.

¿No os parece que incidiendo en alguno de estos puntos los trabajadores seríamos más felices, estaríamos más motivados y todo repercutiría en un mejor servicio al ciudadano y en proyectos más modernos y novedosos? ¿Se os ocurren otras fórmulas para que un empleado se divierta con lo que hace y recupere la pasión por su trabajo?

Leí en un artículo lo siguiente:

“Sandi Mann, una profesora de Psicología en la Universidad Central de Lancashire, en Inglaterra, dice que el aburrimiento es la segunda emoción más comúnmente escondida en el lugar de trabajo, después de la ira, y cree que los lugares de trabajo modernos se están volviendo cada vez más aburridos”

En cualquier caso y sin tener a la administración pública como una empresa moderna, antes al contrario, yo os recomendaría no esconder ese aburrimiento, hablar personalmente con los jefes o superiores cuando empecéis a sentir que el trabajo se está convirtiendo en una rutina, presentando propuestas para realizar otras tareas, otros proyectos. Puede funcionar aportar una idea para dar una vuelta a lo que estamos haciendo. Por experiencia personal os digo que muchas veces funciona. Después de todo un buen líder sabe apreciar las nuevas propuestas y sabe encontrar la manera de motivar a sus colaboradores.

Anuncios

Acerca de maferragut

Soy funcionaria de la administración local, gestora cultural, licenciada en publicidad y relaciones públicas y diplomada en trabajo social. Esos son mis intereses profesionales. Siempre en continuo aprendizaje. Me gusta el arte, la literatura, la música y estoy enganchada a las redes sociales.
Esta entrada fue publicada en Administración pública y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a El insoportable tedio del funcionario inquieto

  1. marisolzapatasalinas dijo:

    Muy, muy interesante desde luego. Estos comentarios los ven pocos técnicos o dirigentes en la Función Pública, quizá. Sería ideal que cuando alguien manifieste “ese” aburrimiento no sea ignorado por el que tiene responsabilidad en el departamento, de lo contrario no se rompe la cadena”apática” que tanto abunda en la Administración. Hay que seguir incordiando y trabajando..

    • maferragut dijo:

      Si Marisol, hay que seguir trabajando y hay que seguir demostrando entusiasmo y mas que incordiar yo diría contagiar, la ilusión, la creatividad, las ganas de hacer cosas nuevas y probar nuevas estrategias y modelos. Gracias por comentar y un saludo!

    • maferragut dijo:

      Pues ahí estamos Marisol, sin ánimos de incordiar, más bien aportar e intentando que no nos corten las alas 😉 Saludos y gracias por asomarte a mi ventana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s