Políticos prescindibles, ciudadanos comprometidos

escucha tengo cosas que decir“La peor de las actitudes es la indiferencia, decir “no puedo hacer nada, ya me las arreglaré”  Stéphane Hessel

En estos momentos existe una ruptura entre el poder político y la ciudadanía que se siente maltratada por una clase política en la que depositó su confianza y que no está respondiendo a sus necesidades ni demandas.

Muchos son los signos de desacuerdo que la sociedad en mayor o menor medida estamos dejando ver, en manifestaciones, menos o más multitudinarias, en corrillos de café o en las redes sociales.

Pero también estamos viendo lo poco que eso está afectando a los políticos. Mires a donde mires no se observan cambios en la actitud de estos, independientemente del color que representen. Parece que lo que los ciudadanos pedimos a gritos en algunos casos, en silencio en otros, no vaya con ellos. Parece que los políticos estuvieran sordos.

Ellos siguen con sus discursos vacios, que no convencen a nadie; con sus desfasados mítines a grito pelado, que solo aplauden sus incondicionales; con sus luchas internas, que nos importan bien poco al resto de los mortales y con sus conclaves endogámicos dónde no perder la cuota de poder es la preocupación y la disconformidad se castiga con el destierro.  A esto se suma la corrupción que viene salpicando a unos y otros aquí y allá.

Esa sordera provoca que, al final, acabemos generalizando y las criticas e insultos lluevan sobre todos. Buenos (que alguno habrá) y malos. La coletilla “todos son iguales”, o, “no se salva  ninguno”, la repetimos hasta la saciedad. En Mallorca decimos “amb els collons d’uns poden penjar els altres”, nada más ilustrativo y machista, también es cierto, que el refranero popular. Esto acaba afectando a la Política con mayúsculas y provocando la desafección que el ciudadano siente hacia ella.

Muchas veces realizo un ejercicio mental para saber ¿Por qué pasa esto? ¿Por qué no  escuchan los políticos? Quizá sea porque, hasta hace bien poco, el discurso era unidireccional. La única interacción o feedback entre políticos y ciudadanos eran las urnas. Ese era el único lugar dónde se nos permitía opinar.  Ahora, las redes sociales y los medios digitales, nos dejan decir públicamente lo que pensamos y la crisis y sus efectos colaterales nos han hecho mover a más de uno de nuestros confortables sillones en busca de respuestas a algunas acciones que nos han tocado la moral y/o el bolsillo o nos han revuelto las entrañas.

 También puede ser que los ciudadanos estemos cada vez más preparados para ser críticos, activos e influyentes y los políticos, por el contrario, cada vez estén menos formados, sean más mediocres,  su discurso más pobre y les asuste el debate abierto y por eso hagan oídos sordos a las peticiones de la gente.

Ante esto, me resisto a caer en el desanimo, me resisto a limitarme a molestarme y a opinar negativamente sobre decisiones absurdas o que van contra la justicia social, indignándome sin realizar ninguna acción eficaz y positiva. Estoy convencida de que algunas decisiones que se llevan a cabo, con el desacuerdo de la mayoría de la sociedad, no son producto de la inteligencia de los que las dictan sino de nuestra pasividad y falta de decisión colectiva.  Albert Camus decía que La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas”.

 Somos una sociedad cada vez más preparada y formada, los jóvenes nos dan cada día lecciones de ello. La crisis está sacando lo mejor que tenemos dentro. Nos ha vuelto más solidarios, más participativos, responsables y comprometidos. Tenemos tiempo y ganas para dedicarnos, incluso de manera voluntaria, a plantear propuestas, defender posturas, proponer soluciones. Sólo falta que nos lo creamos. El político actual debe ver peligrar su “profesión” ante estas perspectivas. No es raro que actúen, en la mayoría de los casos, como burros con orejeras.

Últimamente me oigo a mi misma decir que no me interesa la política, pero no es cierto. No me interesa la política que están haciendo estos políticos. Me interesa una política más pensada y menos cutre. Me interesa la política, rama de la ética, cuyo fin último es el bien común. Quiero unos políticos estadistas, preparados y ejemplares, de los que pueda aprender cosas buenas; honrados, de los que no me avergüence. Que me transmitan seguridad, ilusión, confianza y conocimiento. Que me escuchen cuando les hablo y tengan en cuenta las opiniones de los demás. El perfil del político, como lo conocemos hasta ahora, tiene que cambiar, adaptarse a una nueva era. Si no, no los necesito, para mí son completamente prescindibles.

Me interesa tener no solo voto, también quiero tener voz. Reivindico el derecho de que los hombres y mujeres seamos protagonistas activos y críticos del funcionamiento social y de que se facilite nuestra participación. Reivindico que se escuche a la sociedad. Reivindico el ámbito político del individuo como desarrollo de su proyección social. Reivindico también que los políticos utilicen la tecnología de la información, no únicamente para hacer propaganda i marketing político sino también para interactuar con el ciudadano y llevar la participación pública a los procesos de decisión, utilizando técnicas como la e-consulta, la e-petición o el e-voto. Utilizar las nuevas tecnologías de manera colaborativa entre ciudadanos y políticos puede ser un gran paso hacia una verdadera democracia participativa.

En cualquier caso o empezamos a exigir con convicción un cambio y reclamamos a los políticos que oigan, se atrevan a dialogar para conseguir consensos y realicen una política dónde el ser humano sea un fin y no un medio o no podremos volver a confiar en ellos y la Política dejará de interesar definitivamente a la ciudadanía. O, es otra opción, buscaremos la manera de hacer la Política nuestra, sin necesidad de intermediarios.

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Acerca de maferragut

Soy funcionaria de la administración local, gestora cultural, licenciada en publicidad y relaciones públicas y diplomada en trabajo social. Esos son mis intereses profesionales. Siempre en continuo aprendizaje. Me gusta el arte, la literatura, la música y estoy enganchada a las redes sociales.
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13 respuestas a Políticos prescindibles, ciudadanos comprometidos

  1. Excelente Post Maria Antonia. No podías haber definido mejor el político que también yo quisiera.
    El caso es que, en mi opinión, una vez conseguido el poder en el ámbito que sea (local, autonómico o estatal) a traves de nuestro voto, una buena parte de la clase política cree haber conseguido un salvoconducto decisorio, avalado por sus votantes, que les permite incluso separarse completamente de la opinión y deseos de éstos.
    Ojalá las estrategias sociales que señalas puedan acabar con ello y hacer que se sientan verdaderos representantes nuestros y actúen honesta e inteligentemente.

  2. Juanjo Caba dijo:

    Les da igual lo que pensemos o hagamos, siempre y cuando votemos en las próximas elecciones. El voto es la excusa perfecta de esta élite para ampararse y justificarse.
    El problema no son las personas sino el sistema. Este sistema no funciona. Está diseñado para que unos pocos tomen decisiones por todos. Si esos pocos son influenciables (como es el caso) hemos perdido.
    Pretendemos mantener un sistema arcaico, que aunque se ha ido depurando en los últimos siglos, mantiene lo más básico del sistema parlamentario que inventaron los ingleses ¡¡¡¡¡a mediados del siglo XVII !!!!!!. Ya va siendo hora de cambiarlo. Muchos queremos un sistema asambleario, en el que cualquier ciudadano pueda expresarse, opinar y tenga el derecho a ser escuchado.
    Cualquier otra alternativa no deja de ser “un parche” para mantenella y no enmendalla.
    Lo rancio, lo putrefacto, lo caduco es el sistema. Es necesario cambiarlo.
    En las últimas semanas han sucedido demasiadas cosas a mi alrededor como para andar con consideraciones o medias tintas. O tomamos la iniciativa ya de revolucionar todo esto o tendremos que aceptar nuestro papel de consentidores y cómplices de esta aberración.
    ¿Demasiado radical?… Es posible, pero es lo que siento.

    • maferragut dijo:

      Mientras seamos radicales y no violentos, no hay problema Juanjo. Al menos esa es mi opinión. Es cierto q hay que cambiar el sistema, aunque mientras tanto, igual se pueden hacer otras cosas. No nos quedemos parados. No dejemos de indignarnos. Un saludo

  3. Tolo dijo:

    Comparto tu opinión y tus inquietudes pero esto ya está cambiando Toñi, no estamos solos.
    http://internacional.elpais.com/internacional/2013/03/02/actualidad/1362239771_914399.html
    Besos

    • maferragut dijo:

      Espero que así sea Tolo, porque lo que tu llamas inquietud en mi se está conviertiendo en ansiedad, en malestar, en cargo de conciencia y necesito canalizar eso hacia algo que de fruto. No sé, creo que tenemos que montar cenita y comentarlo todo más tranquilamente. No sé escribir lo que siento.
      Un beso

  4. Andreu Carles López Seguí dijo:

    Soy muy optimista y, aunque comparto tu análisis, creo que está naciendo algo nuevo. Debemos volcar nuestro apoyo en todos los movimientos sociales que han tomado la bandera de la defensa de los derechos ciudadanos y esperar a que maduren un poco más. De ahí deben salir los nuevos líderes de una nueva política, y sin duda lo harán cuando comprueben que la reforma de los instrumentos políticos actuales es una tarea estéril. El mal está en el propio sistema partidista, en el propio sistema político, y eso es lo que hay que cambiar. Los partidos se dan cuenta que cada vez somos más los ciudadanos que les retiramos nuestro apoyo, aunque escondan la cabeza para no quererlo ver. La alternativa está naciendo, todavía no sabemos en donde o como se llama, pero dentro de poco acabará por aparecer por una cuestión de pura necesidad. Y será antes de las elecciones. A lo mejor al principio no es una, son varias, pero acabarán por conformar una alternativa común

  5. Ni a dijo:

    Muy bueno el post. Yo siempre había dicho que la política no me interesaba, sobretodo porque no la entendía. Aún hoy sigo sin entenderla pero lo que sí creo he llegado a ver, estoy viendo, es que si podemos prescindir de ” estos políticos”, de todos ellos diría yo, habrá alguno que se salve como en cualquier naufragio, pero me temo que pocos…
    Necesitamos gente nueva, con fuerzas para resolver y afrontar los problemas , preparada y sobretodo con ganas de trabajar para y por el pueblo..
    Estan ahí, tan sólo necesitamos verlos o que ellos mismos se den cuenta que pueden hacerlo…Los políticos de ahora ya deben, tienen que ir retirándose y dar paso a otros.

    • Nina dijo:

      Perdon , por el error en el nombre… ” Ni a”

    • maferragut dijo:

      Gracias Nina.
      La definición de Política dice que es una rama de la moral por la que una sociedad libre, compuesta por hombres libres, resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva, buscando el bien común. Esa Política si o si debe interesarnos a todos. A mi por lo menos, me interesa y me fascina.
      Los verdaderos políticos, los que lo son por ideología, son estadistas y cuando actúan lo hacen por convicción, pensando en el bien común y en las próximas generaciones. Yo quiero ese tipo de políticos.
      Los otros políticos, los que piensan en la política como una profesión, trabajan en su propio bien y en el de su partido y actúan por conveniencia, pensando en las próximas elecciones. Estos últimos no me interesan en absoluto y, en estos momentos, me irrita que esos personajes estén decidiendo por mi. Por eso creo que no debemos pasar de la política sino dar señales de que pasamos de esos políticos.
      Saludos!

  6. Iñaki Ortiz dijo:

    Comparto tu análisis, María Antonia. Creo que estamos en un momento en el que el sistema político se ha quedado obsoleto y no se termina de concretar un modelo alternativo. Pero tengo la sensación de que ya se empieza a vislumbrar hacia donde debería evolucionar la política, como tú misma apuntas unas cuantas ideas en tu post.

    Quiero pensar que nuestras sociedades evolucionarán hacia modelos más abiertos, más transparentes, más democráticos y más centrados en las necesidades reales de las personas. Cada vez se escuchan más voces en ese sentido y en algún momento comenzaremos a pasar de las ideas a la acción y a convertir las teorías en realidades prácticas.

    Gracias por compartir tu reflexión.

    • maferragut dijo:

      Gracias a ti, Iñaki, por comentarla! Lo que creo que ralentiza la cosa es que parece que la gente de la calle, las voces, como tu dices, estan más avanzadas en el pensamiento que los que tienen que poner en marcha los mecanismos del cambio. Pero, poco a poco, llegaran a ello. No se puede nadar a contracorriente mucho tiempo. En nuestras manos está demandar ese cambio, sin desfallecer, hasta que nos escuchen. Un abrazo!

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